Aplicaciones SmartCity – Iot y la calidad del aire

La contaminación atmosférica es un gran desafío en todo el mundo. La situación ha empeorado a lo largo de los años, y este fenómeno se ve acrecentado sobre todo en las grandes ciudades.  Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 80 por ciento de las personas que viven en zonas urbanas, donde se controla la contaminación del aire, están expuestos a niveles de calidad del aire que exceden los límites de la OMS. Las consecuencias son conocidas: desde un bienestar general reducido hasta enfermedades e incluso la muerte. Si bien las razones para la contaminación del aire pueden ser muy diferentes, una parte esencial para abordar estos desafíos,  es saber cómo esta la calidad del aire en cualquier momento y lugar. La tecnología ofrece hoy  soluciones aplicadas a ciudades inteligentes ( SmartCity ), basadas en el  Internet de Cosas (IoT), la conectividad inalámbrica, la nube y el análisis de datos en el área de seguimiento de la calidad del aire, una muestra de estas Aplicaciones SmartCity – IoT y la calidad del aire esta en Glasgow.

Aplicaciones SmartCity – Iot y la calidad del aire

La infraestructura inteligente de conectividad IoT de Glasgow

Antes de que se pueda decidir convertir partes específicas de un área urbana en zonas de baja emisión, como algunas ciudades hacen o prohibir el tráfico y/o fuentes específicas de contaminación en otras partes, es necesario conocer el grado de contaminación del aire.

Se trata de una actividad altamente dinámica dada en ciertas ciudades y en las que pueden existir grandes diferencias entre áreas en una misma zona urbana, así como dependiendo de factores como la hora del día o el año, los acontecimientos particulares, el clima y así sucesivamente. Aquí es donde entra el Internet de las Cosas y donde vemos que varios proyectos de ciudades inteligentes se establecen para lograr un control óptimo de la calidad del aire.

Un ejemplo de una ciudad que adopto las Aplicaciones SmartCity – Iot y la calidad del aire y que dirige un proyecto de este tipo es Glasgow (Escocia). Glasgow esta bastante avanzado con el uso del  Internet de las cosas. La ciudad decidió lanzar una red inalámbrica de IoT en colaboración con tres universidades locales.

Control de la calidad del aire con IoT – la vía móvil

Además de los desarrollos y el uso de dispositivos como sensores de contaminación, la red también se utiliza para, entre otros, el transporte inteligente.

Glasgow, al igual que muchas ciudades que están trabajando para mejorar la calidad del aire ( que a veces es una obligación legal )  tiene una serie de estaciones estáticas para monitorear los datos de calidad del aire. Como son estáticos y no son baratos, de facto sólo se utiliza un número restringido. A menudo esto significa que no se puede monitorear la contaminación del aire y varios conjuntos de contaminantes en todo el área urbana, lo que da lugar a lagunas. La respuesta a ese reto en el caso de Glasgow fue añadir vehículos con sensores para controlar la calidad del aire en la parte no cubiertas por las estaciones estáticas.

El proyecto es una iniciativa de CENSIS, – el Centro Escocés de Innovación para Sistemas de Sensores e Imaging -,  el cual  se llevó a cabo en colaboración con la Universidad de Strathclyde, entre otros; para el monitoreo de la calidad del aire y un generar una gama de soluciones de ciudades inteligentes.

Solución y resultados

Como las tecnologías LPWAN como Sigfox no están diseñadas para condiciones tan móviles, donde las posibilidades de monitoreo de la calidad del aire emplean vehículos y sistemas de transporte para detección dinámica, la solución funciona con, entre otros con conectividad 3G.

Los componentes del proyecto móvil de vigilancia de la calidad del aire en Glasgow:

La solución esta enfocada en una caja la cual esta compuesta de varios sensores de polvo de partículas, que permiten monitorear el monóxido de carbono (CO), el material particulado (PM), la temperatura, la humedad, la presión, el óxido nítrico (NO), dióxido nítrico (NO²), ozono (O³) y posicionamiento georeferencial.

La información que se supervisa por estos sensores se envía a un cubo de sensores, colocado en la guantera del vehículo a través del protocolo 802.154.  Este cubo se compone de un raspberry Pi2, una antena GPS y Zigbee.
La información entonces se envía vía 3G a la nube y se visualiza en la aplicación de CitySense, que es desarrollada por CENSIS y basada en la plataforma de Microsoft Azure IoT.

Los resultados:

En la implementación de Aplicaciones SmartCity – IoT y la calidad del aire  el resultado es un sistema de monitoreo de la calidad del aire móvil y fiable rentable, teniendo en cuenta diversos parámetros y la dinámica de las zonas urbanas, y ofreciendo datos en tiempo real y flexible para realizar iniciativas que combatan de una manera más informada y completa, la contaminación del aire de Glasgow.

1 comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *